Las 100.000 curiosidades del Museo americano Barnum

Phinéas-T. Barnum (1810-1891), llamado " El gran Barnum ", fue el fundador del circo Barnum-Baily. Fue también el fundador del "Museo americano", una de sus grandes acciones. Alfred Chapuis, autor de "A través de las colecciones de relojería", explica que en el Museo americano Barnum, cabían, según él, "unas 100 000 antigüedades, entre las cuales varios personajes vivientes : gigantes, enanos, albinos, ventrílocuos ; animales : pulgas y perros amaestrados ; dioramas, etc.

Phinéas - T. Barnum
Phinéas-T.Barnum

Entre los autómatas, se podía admirar la máquina parlante del profesor Faber de Vienne, prefiguración mecánica del gramófono.... Esta máquina maravillosa - escribe Barnum en sus " Memorias", " me costaba 20.000 dólares para un alquiler de 6 meses". Barnum añade que tenía " una infinidad de autómatas músicos, mecánicos y escenas vivientes, fabricados en París y en Ginebra". Tenemos razones de pensar que una de las dos réplicas de la " Músico" del Museo de Neuchâtel y la " Cueva " de Jaquet-Droz fueron también suyas. ¿ Hay entonces que buscarlas en los Estados Unidos ?

La máquina del profesor Faber
La máquina del Profesor Faber que formó parte del Museo Barnum

Desgraciadamente, en 1865, un incendio ocurió en el "Museo americano" y las llamas, procedentes de la planta baja, alcanzaron demasiado rápido las plantas superiores que contenían animales y antigüedades : "Fue de repente - cuenta un testigo - un ensordecedor jaleo de monos aullando, de gatos maullando, de perros ladrando, de papagayos vociferando, de osos gruñiendo ; un canguro lanzaba un grito de angustia mientras los pájaros aleteaban en las jaulas". No se pudo salvar nada. Dos cachalotes que habían llegado la semana anterior fueron quemados y aniquilados. El total de las pérdidas ascendía a unos 400 000 dólares.

Unos meses más tarde, P.-T. Barnum, que nada le podía desanimar, tenía nuevas colecciones y abría de nuevo un museo en Nueva York. Por desgracia, ni su optimismo, ni su gran audacia podían resucitar los maravillos androides procedentes de pacientes y laboriosos trabajos de nuestros artistas relojeros y mecánicos.

Estuvieron muertos o mejor dicho reducidos a la lastimosa chatarra. "

Unos fenómenos de feria
Unos fenómenos de feria

Unos fenómenos de feria expuestos en el Museo Barnum. Algunos eran a veces falsos minusválidos pero Barnum era un hombre de negocios ...

En el libro " Los Jaquet-Droz y Leschot " escrito por Charles Perregaux y F.Louis Perrot, los autores nos dan precisiones sobre un otro destino trágico de los autómatas : " Fue en Ginebra entre 1782 y 1787 que nació una segunda músico, aún más perfeccionada que su mayor de 10 años. Era capaz de tocar 16 melodías. Este autómata está sentado delante de un piano, construcción toda nueva. Cada nota se obtiene por la presión de sus dedos en las teclas. Tiene también todos los movimientos que dan ilusión de vida. Los pies ajustan los matices de la música. Por carteles hemos podido seguir este autómatas hasta 1833, época en la que tenía que ser mandado con otras piezas a San-Petersburgo ; y luego hemos perdido su pista. Pensamos saber que terminó su vida de manera trágica en la mar con el incendio del circo Barnum.